domingo, noviembre 21

JOSUE SMITH SOLAR Y LOS PRIMEROS COTTAGES CRIOLLOS

BUEN GUSTO, SIMPATÍA Y VERSATILIDAD FUERON LAS NOTAS DISTINTIVAS EN LA OBRA DE SMITH SOLAR. UN INGENIERO -ARQUITECTO, QUE DEBIÓ ENFRENTAR LOS ACELERADOS CAMBIOS DE UNA ARQUITECTURA QUE COMENZABA A DEJAR ATRÁS LAS PRETENCIOSAS FORMAS DEL ECLECTICISMO, Y SE SUMÍA EN UNA EVIDENTE INCLINACIÓN HACIA LA FUNCIONALIDAD. SU TEMPERAMENTO INQUIETO Y CREATIVO IDEÓ LOS PLANOS DE ELEGANTES COTAGGES APEGADOS AL CONCEPTO DE CIUDAD JARDÍN, SUNTUOSOS PALACETES NEOCLÁSICOS, MODERNOS EDIFICIOS EN ALTURA, GÓTICAS IGLESIAS, ENORMES COMPLEJOS EDUCACIONALES E INCLUSO PROYECTOS URBANÍSTICOS COMO BALNEARIOS Y PARQUES. 
SU OBRA, MUCHAS VECES DESCONOCIDA, ES PALPABLE DE FORMA COTIDIANA EN LOS MÁS EMBLEMÁTICOS SECTORES DE CHILE, Y EN SANTIAGO SU SELLO ES POSIBLE VER EN LOS INMUEBLES MÁS VALORADOS DE NUESTRA CAPITAL.


Retrato de Josue Smith Solar, en: 
Perez de Arce, M. Smith Solar & Smith Miller arquitectos. 2011.

El nombre de Smith Solar parece sonar hoy sólo por la ocupación y desalojo de un colectivo cultural Okupa, de una goticista casa de Avenida República. Sin embargo, muy pocos saben que ese inmueble perteneció a uno de los más descollantes arquitectos de principios del siglo XX, quien cultivó un sinfín de estilos, manejándolos con maestría y autenticidad; y cuya obra  hoy es palpable en la mayoría de las ciudades de nuestro país. Desafortunadamente, a pesar de ser contemporáneo a arquitectos  tan renombrados como Larraín Bravo, Kulczewski, Bieregel, Forteza y Cruz Montt; la vida de Josue Smith Solar parece estar condenada a un familiar anonimato, tal vez por su propio temperamento poco asiduo a la vida social, o la lamentable pérdida de parte importante de su archivo personal -rechazado inetendiblemente por las universidades- el que terminó en la papelera vendido por cartoneros.
Smith nació en 1867, en el fundo San José de Chillán, propiedad de sus padres el ingeniero estadounidense Silas Baldwin Smith y Leonor Solar Ojeda.  Cuando el pequeño Josue tiene seis años, su padre muere, dejando a su madre en una delicada situación, donde el dinero al parecer no era abundante. Se educa en el Colegio de los Sagrados Corazones de Santiago y en 1885 viaja a Estados Unidos a estudiar arquitectura en el Polytechnic College of Philadelphia, rompiendo la corriente de la mayoría de los jóvenes que viajaban estudiar en la École de Beaux Arts de Paris.  
Desalojo de la casa Smith en Av. República 550. Fuente: La Tercera.
Estados Unidos es esa época un nuevo foco de producción occidental de arte y arquitectura, que contraponiéndose al academicismo europeo, comienza a ver en la ingeniería y el diseño, las armas fundamentales para crear obras a escala humana, en armonía con el ambiente y de clara funcionalidad, aunque sin olvidar la estética del arte y estilo. Son sus mayores exponentes los afamados arquitectos Richardson y Sullivan, quienes influenciaron con su propuesta a la mayoría de los estudiantes de la época, incluido al propio Smith Solar.
Sus días de estudiante fueron complicados, la nostalgia por Chile y la escasez de dinero, hicieron que incluso debiera vender los muebles de su casa para poder pagar las cuentas de la profesora de francés que el mismo había contratado. Aun así, con grandes dotes, se tituló de “bachelor of architecture” en 1888. Un año más tarde, y con motivo de la Exposición Internacional de Paris, parte junto a sus primos a recorrer Europa en bicicleta.
En el viejo continente se empapa y maravilla de la tradición arquitectónica inglesa, el estilo tudor y las reminiscencias del victoriano. Recorre Paris, Alemania, Italia y Rusia; valorando el despertar de la lujosa cultura de los zares, que a fines del siglo XIX había comenzado un creciente proceso nacionalista, equiparando su arte y arquitectura al resto de Europa. 
Cuando regresa a Estados Unidos en 1891, se establece en Wilmington, abriendo una oficina de arquitectura en el número 869 de la Market Street. A unas cuadras el padre de la arquitectura ecológica, Frank Lloyd Wright, también abre su oficina. Aunque jamás trabajaron juntos, en sus primeros años Smith y Wright guardarán gran similitud en sus trabajos, sobre todo en volumetría y proporciones formales de sus edificios; y en el uso de la madera como material para techumbres y revestimientos. 
Paralelamente hace un master en arquitectura en Philadelphia, siendo discípulo del famoso arquitecto estadounidense Theophilus Chandler, gran gestor del revival norteamericano, con obras eclécticas cercanas al gótico victoriano y el jacobino.

Theophilus Chandler sin duda alguna influenció a Smith en su obra arquitectónica, la que rescatará muchos elementos de su maestro sobretodo en los revivals victorianos que se le encargarán a principios del 1900. Foto 1: Mansión en Bthlehem Pike contruida por Chandler en 1884. Fuente: Chesnut Hill Historical Society, John Naylor collection. Foto 2: Hall y escalera de la mansión de la familia Thompson Morris en Philadelphia, construida también por Chandler en 1887. Fuente:  Library of Congress, USA. 
En Estados Unidos, sus primeros trabajos se relacionan con el diseño y remodelación de interiores, trabajando en la construcción de los lujosos vagones del tren entre Boston y White Mountain. También parece haber erigido algunas residencias particulares en  el condado de Delaware, la remodelación de oficinas en Wilmington y algunos proyectos de iglesias presbiterianas. Además se desempeñaba como fotógrafo, dibujante y  diseñador gráfico; ideando carteles publicitarios de los tranvías y el teatro, ilustrador de una revista, y activo participante en una orquesta como intérprete de la mandolina.
En 1893 con una carrera en auge, se casa con Cecilia Miller, hija de una importante familia de colonos alemanes. Viajan a Chicago para la luna de miel, y unos meses más tarde a New York, para embarcarse rumbo  a Chile. 
En abril de 1894 llegan a Santiago. Abre una oficina en la calle Moneda, y publica artículos en el diario El Ferrocarril, haciéndose de fama rápidamente, en una ciudad donde los ingenieros y arquitectos escaseaban.
Pabellón de Smith, Providencia. M.R., 2006
Sus primeros trabajos los desarrolla en Chillán, construyendo una casa para el molinero Manuel Wicker. También se le encomienda el nuevo edificio del teatro de Chillán, que nunca se concretó, pero entusiasmó tanto a Smith, que escribió un extenso manual sobre diseño de teatros modernos.
Es en Santiago donde su obra adquiere gran preponderancia. El loteo de la antigua Quinta Meiggs crea un nuevo sector elegante, donde se comenzaron a elevar suntuosos cotagges, bajo el concepto de Ciudad jardín. Son estos los primeros ejemplos que rompen el esquema de fachada continua, y la monotonía neoclásica que tenía la ciudad. Lo  mismo pasa con el loteo de  fundos en el sector oriente, Providencia, Ñuñoa y Macul; son sitios ideales para crear grandes villas, de los más variados estilos, con una enorme casa principal, una o dos viviendas se servicio, cocheras y un gran parque, donde ver crecer a la familia o ir de paseo, alejándose del bullicio moderno de Santiago.
En Providencia por ejemplo, Smith poseía una extensa propiedad donde había construido un simpático pabellón de portería, que más tarde vendió al industrial Arnaldo Falabella,  cuyo palacio renacentista (actual Municipalidad de Providencia) y el pabellón de Smith, aun es posible ver en plena Avenida Pedro de Valdivia. 

En 1900 cambia su oficina a la calle Huerfanos 1072, y conforme los encargos en Santiago se multiplican, inicia una serie de proyectos importantes en la costa central de Chile. Construye llamativos chalets frente al mar que dan carácter a la zona circundante y rápidamente se convierten en hitos de los balnearios. Se encarga personalmente de crear singulares planos, de diseñar atractivos detalles ornamentales y coronar las casas con altas techumbres y  torres con tejuela de cedro. Incorpora además galerías, terrazas, porches, amplios aleros y marquesinas; diseñando a veces también el mobiliario de la mansión, procurando entregar una obra completa, cómoda y sobretodo familiar, elementos altamente valorado por sus propietarios.
Los más representativos exponentes fueron construidos en los balnearios de Viña del Mar, Las Cruces y Zapallar. Sin embargo es en Papudo donde Josué Smith puede demostrar sus habilidades urbanísticas, gracias al loteo del fundo de don Fernando Yrarrázaval Mackenna, quien tiene por sueño diseñar un balneario campestre de nivel mundial y ve en Smith el gran creador de sus fantasías.
El arquitecto crea un balneario modelo, donde altos chalets con torres dominan la bahía, organizando las calles en torno a una plaza y alzando en un sitio privilegiado, el Gran Hotel de Papudo, el primero de categoría internacional (destruido por un incendio en 1940).

El pago de sus honorarios incluyó un pequeño solar frente al mar, donde construyó una pequeña casa de verano, sencilla y sobretodo acogedora, sitio ideal para disfrutar de la tranquilidad familiar que tanto disfrutaba.
Durante toda su carrera, Smith, demostró ser un versátil arquitecto, inclinándose por los estilos historicistas, que respondían a una estética magnífica pero de gran comodidad y modernidad. Diseñó numerosos edificios bajo esta corriente, siendo su preferido lo cercano al cotagge inglés, con reminiscencias del tudor e incluso isabelino. Además cultivó en algunos ejemplos elementos del gótico, neoclásico y art nouveau; culminando en la severidad de los estilos modernistas, que abandonaron la pretensión de las formas extravagantes, en pos de líneas simples y funcionales.

Afiche publicitario de Smith Solar. En: Anuario Prado Martínez, 1902. Archivo Brügmann.

Smith Solar, el revitalizador de los estilos.

El historicismo imperante en la arquitectura, trajo consigo una infinidad de estilos que fueron reinterpretados por muchos de los arquitectos que dominaron la escena nacional a principios del siglo XX. Uno de los más prestigiados estilos era el neogótico, cuyas extravagantes formas, llenas de figuras grotescas y evocaciones del medioevo, tenían maravillada a la población chilena. Es el catalán José Forteza quien cultiva este estilo en Santiago, siendo el autor de las famosas residencias de lafamilia Undurraga en Alameda con calle Estado,  y de la familia Guzmann en calle Agustinas, ambas lamentablemente demolidas en la década de 1970.
Paralelamente, Josue Smith también crea una serie de edificios con elementos neogóticos de excelente proporción y diseño.
Casa Infante en la calle Alonso de Ovalle, 1915 (2).
En la Calle Compañía proyecta tres edificios adosados, con fachadas distintas que incorporan elementos góticos en ventanas y frontones. También crea un estupendo edificio para don Ignacio Infante en la calle Alonso de Ovalle N°1650; donde un arco central sirve de pórtico para la casa de tres pisos más mansarda, decorada con figuras alegóricas, arcos apuntados y rosetones.  Este inmueble obtuvo el primer premio en el Concurso de Fachadas de 1912. (Demolido en la década de 1990).
Siguiendo las mismas características construye un edificio en la calle San Diego N°911, que aun subsiste, y remodela la propiedad de la familia Cruzat en la elegante calle Dieciocho N°190, dotándola de tres pisos y numerosos elementos de inspiración gótica en su atractiva fachada, que aun existe.
En la esquina de las calles Monjitas y Mosqueto, construye una singular mansión goticista para Juan Mackenna Eyzaguirre, y diseña en la Alameda quizás una de las más atractivas mansiones góticas de Santiago, encomendada por Orlando Ghigliotto en 1921. El tratamiento de la extensa fachada recuerda las singulares formas de los castillos del Loira, con puntiagudas torres que se alzan entre la techumbre, decorada profusamente con rosetones, almenas, puntas y figuras ornamentales.

En la casa Cruzat, el arquitecto imprimió un buen uso de los detalles más característicos del gótico, incorporando intrincada yesería  a ventanas, balcones y cornisas, logrando un conjunto arquitectónico muy homogéneo y coherente. Fotografía de los autores, 2008.

Una de las últimas obras góticas que realiza Smith, es la renovación de la fachada de la Basílica del Salvador, edificio de ladrillo que había sido levantado por Teodore Burchard.
Josue Smith tuvo el encargo de magnificar el estilo goticista que había quedado inconcluso; para esto ideó la construcción de una magnífica fachada de tintes románticos, con arquerías, altas puntas, arbotantes, pináculos, rosetones y grandes arcos ojivales, que junto a la creación de tres graciosas portadas con figuras del evangelio -entre las cuales se dice está él retratado-, logró recrear en plena calle Huérfanos un buen ejemplo de gótico radiante que no desentonaría en ninguna capital del viejo mundo. Del proyecto original que comprendía el remozamiento de todas las fachadas, y la construcción de dos altas torres que recoraban a las de Notre Dame de Paris, nada queda, jamás lograron ser concretados. La Basílica del Salvador hoy lamentablmente se encuentra en un grave estado de deterioro, producto de los daños del terremoto de 1985 y el reciente de 2010.
(Para más información, visita: http://brugmannrestauradores.blogspot.com/2011/12/la-basilica-del-salvador-un-constante.html)


La Basílica del Salvador con la fachada de ladrillo de Burchard. - La Basílica del Salvador en el año 2006, y distintos detalles de la fachada creada por Smith Solar. Fotografías de los autores, 2006 y 2010.

No podía Smith Solar trabajar en el ambiente afrancesado del siglo XX, sin relacionarse con el boom neoclásico que invadía a todos los ciudadanos. Con enorme astucia asumió desde muy temprano proyectos donde se dejaba ver una admiración por la grandiosidad elegante de las columnas clasicistas y los estilos que describiera el viejo Vitruvio.
Aunque no son muchos los ejemplos en la trayectoria de Smith, las obras que construyó respondieron a un neoclásico formal y de grandes proporciones, cuya característica principal fueron los grandes espacios y una especial preocupación por los pórticos de ingreso, donde imprime alturas magníficas e incluye grandes columnas y escalinatas.
Quizás por su educación en estados unidos, Smith, parece haber empleado un neoclásico de características más sobrias y elegantes que el pretencioso neoclásico francés, imperante en la mayoría de las capitales del mundo. De su obra sobresalen tres grandes mansiones, que guardan gran similitud. Una de ellas es la enorme residencia de la familia Alessandri en la Avenida República. La solución que le otorga a la esquina, se alejó del típico concepto de fachadismo y torre, generando una gran terraza diagonal al terreno, con un conjunto de escalinatas que desembocan en un grandioso pórtico de doble altura, con dos grandes columnas. La fachada se desarrolla en dos pisos, más zócalo y una amplia terraza en el último nivel, con parrones. Aunque asimétrica, la neoclásica mansión, tiene elementos decorativos de gran nivel, distintos tipos de vanos y frontones, grandes rejas y balcones, pilastras y pabellones anexos para el servicio.

La casa Alessandri en la década de 1920. En: Rodríguez Cano, A. Et al. La Belle Epoque de Santiago sur poniente. ARC editores. 2007- La casa Alessandri, fotografía de los autores, 2009.
Otra gran mansión fue la que construyó para Agustín Edwards en 1916, posteriormente Embajada de Italia, en la calle Miguel Claro, y la mansión para la Embajada de Gran Bretaña en Avenida Vicuña Mackenna. Ambas casas son parecidas, en especial en el tratamiento de las techumbres con aleros y pequeños tragaluces. También tienen grandes pórticos con columnas y frontones clásicos, que desarrollan fachadas extensas pero dinámicas, con grandes espacios interiores y una especial atención en detalles ornamentales, escalinatas exteriores, escaleras interiores y diseño del parque, con piletas, espejos de agua y terrazas. La mansión Edwards que recuerda las villas italianas del renacimiento aun existe y la Embajada británica hoy la ocupa una empresa que ha remodelado los interiores, tapeado las ventanas exteriores, y eliminado los elementos decorativos, perdiéndose el severo estilo que imprimió Smith.

Embajada Italiana en la calle Miguel Claro. Fuente: Uniacc - Fachada de la antigua Embajada Británica, hoy casi irreconocible por las diversas modificaciones. En: Perez de Arce, M. Smith Solar & Smith Miller arquitectos. 2011.
Otros trabajos relacionados con lo neoclásico fueron la remodelación interior del Palacio Edwards del fundo Quilpué, en San Felipe (Hoy en ruinas).  El diseño de un edificio para el concurso del Club de la Unión, que ganó Alberto Cruz Montt; la reconstrucción del antiguo Museo Nacional de la Quinta Normal, destruido por el terremoto de 1906; y el nuevo edificio del Portal Fernández Concha, que había sido destruido por un incendio a principios del siglo XX.

Fachada del Museo Nacional de Historia Natural de Chile, remodelada por Josue Smith Solar. - Fachada del Portal Fernández Concha en la Plaza de Armas de Santiago, remodelado tras un incendio por Smith Solar.

Proyecto para el Club de la Unión de Josue Smith Solar. En: Revista Zig Zag, 1912. Archivo Brügmann

Quizás las obras más conocidas de Smith son las pertenecientes a la corriente Tudor y victoriano, muy comunes en Norteamérica e Inglaterra. El arquitecto estaba muy familiarizado con esta tendencia, pues era el estilo preferido de los arquitectos anglosajones en la época de sus estudios, observando y dirigiendo muchas veces proyectos con estas características durante su estadía en Estados Unidos.
Emprende la construcción de grandes villas a la inglesa victoriana, o estilos más severos cercanos a tendencias medievales, que fueron grandes protagonistas e invadieron rincones de Santiago y la zona costera de Chile.
Construyó en 1923 su propia casa en la Avenida república 550, en estilo Tudor, de gran factura y elegante forma, con galerías interiores y pérgolas hacia el jardín. Siempre preocupado por los detalles, inundó su casa con delicadas vigas decorativas, herrerías diseñadas por él mismo y distribuyó el plano para hacer de la casa un rincón acogedor sin mayores pretenciones, donde ver crecer a su familia. Tanto amaba su casa, que una fotografía de ella, era la típica tarjeta postal que enviaba a sus amigos en navidad o año nuevo. Construyó en el paño contiguo la mansión de la familia Ferrada, en el mismo estilo, conjunto que se conserva hasta hoy. 

Avenida República N°550. El estilo tudor de la casa donde vivió Josue Smith junto a su mujer Cecilia Miller y su familia, sufrió un serio deterioro tras años de abandono en la década de los 90 y la posterior ocupación. Fotografía de los autores, 2007 y 2010.

Mansión de la familia Ferrada. Fotografía de los autores, 2007 y 2010.

 En calle Monjitas proyectó la residencia de don Hernán Gana Edwards, en un estilo más severo, con arquerías, revestimientos que asemejaban piedra, vitrales, almenas y altas techumbres. Su residencia más emblemática y reconocida en estilo inglés victoriano, es la magnífica mansión de don Pedro Torres en Avenida Irarrázabal. La extensa fachada tiene quiebres diagonales, ventanales de doble altura, torrecillas y altos techos. En el interior hay salones enmaderados, un hall de doble altura con vitrales, una biblioteca con muros enmaderados y muebles empotrados, y chimeneas de piedra.  Al conjunto se anexa un enorme parque, con un espejo de agua central, un pabellón de portería y una casa de servicio. Hoy esta mansión es el conocido Liceo Manuel de Salas.
Lo inglés está presente en otras residencias de Providencia y el centro de Santiago. La gran mansión de Carlos Larraín Claro en Pedro de Valdivia es un ejemplo, también la casa donde funcionó el Colegio Saint George, las caballerizas que construyó en el Club Hípico para Carlos Cousiño. También el conjunto de viviendas para La Caja de Ahorros de Empleados Públicos en 1916, bajo el concepto de ciudad jardín, un notable conjunto de residencias en Providencia, con fachadas distintas entre sí, y comodidades como toilette, salas de estar y jardines, para empleados de clase media.
Otra residencia destacable es la que construyó para la familia Tocornal en las Vizcachas, edificio de dos pisos con un atractivo pórtico de ingreso y simetricamente relacionada con el delineado jardín, que incluye también un espejo de agua.

Mansión Larrain Claro en la avenida Pedro de Valdivia, 1925. Gentileza de la Corporación Cultural de Providencia. - Mansión de Pedro Torres, en la avenida Irarrázaval. Fotografía de los autores, 2008.
Mansión de don Hernán Gana Edwards en la calle Monjitas-  Mansión de la familia Tocornal en Las Vizcachas. Fotografías en: Pérez de Arce, M. Josue Smith Solar: un arquitecto chileno del 900. PUC. Santiago de Chile. 1993

Smith incursionó también en los novedosos estilos modernistas, creando unos pocos ejemplos de art npuveau. En la calle Lord Cochrane n°47, construyó una gran casa para doña Mercedes Padilla en 1905. De dos pisos más mansarda, tenía una fachada con ondulantes y orgánicas formas art nouveau, un balconaje formado por la escultura de una mujer y su cabello, arcos, yesería con elementos vegetales, ventanas y abundantes elementos de fierro forjado y faroles. Otro ejemplo es la Casa que construyó en el fundo del señor Jorge Vial, cerca de Rancagua. El inmueble incorporaba corredores y columnas de tendencia vegetal, un hall central de doble altura, grandes loggias, rejas y portones de fierro forjado con formas orgánicas. 
Algunos años más tarde reconstruye -tratando de incorporar elementos decorativos de la casa chilena colonial-  la Hacienda San Isidro, propiedad de doña Maria Luisa Mac Clure, que había sido destruida por el terremoto de 1906. En el edificio exacerbó la pureza de las líneas simples, con grandes arquerías y generosos espacios interiores; todos decorados con vigas muy trabajadas y herrería de excelente calidad.
Las ruinas del Palacio San Isidro, 1912. - El reconstruido Palacio San Isidro, de estampa neocolonial muy sobria y sencilla, muy distinta a la abundante tendencia a lo decorativo en la obra de Smith Solar. En: revista Pacifico Magazine, 1919.
Los chalets entre el mar y los bosques
La obra de Smith no se limitó a la construcción en Santiago. Las nuevas urbanizaciones en los incipientes balnearios necesitaron de grandes arquitectos que erigieran suntuosas residencias de verano. En Viña del Mar construyó en la cima de la playa Miramar,  según los cronistas “la residencia más confortable y elegante de Viña del Mar”, el mítico Castillo San Jorge, construido para Gregorio Donoso y posteriormente adquirido por la familia Lyon Edwards. Sus torres con tejas de cedro, galerías con vista al mar, espaciosos salones, terrazas y parrones, no fueron excusa para su demolición en 1977.
También erigió un simpático chalet para la familia Riesco, en el sector de Los Castaños en 1905. La casa de Ignacio Infante, y otras residencias en Cerro Castillo y Recreo.

Vistas de la Villa Riesco en la avenida Los Castaños de Viña del Mar, propiedad de don Luis Riesco y construida por Smith en 1905. Fotografía en: revista Zig Zag, 1929.
En el balneario de Papudo levanta el conocido "chalet Recart", icono distintivo del balneario, con sus altas techumbres de cedro y singular planimetría, que asemeja un pequeño castillo medieval. Construye también la gran casa de la familia Ortúzar y el gracioso cottage de revestido en tejuelas de la familia Rawlins.  Dos de los inmuebles más distintivos de Papudo ya no existen. El primero era la casa de Julio Zamora, propiedad que había sido construida como pabellón de la Compañía de Cervecerías unidas de Limache para la exposición de la industria en la Quinta Normal en 1910, y comprada más tarde por el señor Zamora trasladándola al balneario.
El otro fue el famoso Gran Hotel de Papudo, ideado como un gran castillo revestido en piedra, pero cuyo diseño derivó en el uso de materiales menos pesados y decorativos como la medera, convirtiéndose en un verdadero hito arquitectónico, innovador y grandioso, que lamentablemente desapareció a causa de un incendio en 1941.

El chalet Recart, actual Municipalidad de Papudo, uno de los más representativos inmuebles del balneario. Fotografías de los autores, 2012.
Gran Hotel de Papudo - Incendio del hotel en 1941- Casa Ortúzar en la playa de Papudo. Fotografías gentileza de la Ilustre Municipalidad de Papudo.
Gran Hotel de Papudo y la casa de Julio Zamora al fondo.Revista Sucesos, 1915. Archivo Brügmann
En Zapallar el arquitecto Josué Smith Solar es nuevamente el autor de las más representativas casas, como la de Carlos Aldunate, Fernando Aldunate, la familia Aldunate y la espléndida “Casa Hildesheim”, réplica de una espectacular casa de Baviera del siglo XVII, que Smith reinterpretó en la ladera de un cerro Zapallarino para doña María Luisa Mac Clure de Edwards.
También se le encarga el diseño urbanístico del balneario de Las Cruces, inspirado en sus homólogos norteamericanos. El proyecto con una plaza central, y calles diagonales que organizan las manzanas, que tienen todos los adelantos de la época, no logró ser concluido, construyéndose sólo algunos sectores y la casa más característica, propiedad de la familia Labbé.
En el fundo de la familia Eastman en Limache construyó la casa principal y las caballerizas. En otros lugares del sur de Chile también subsisten algunos cotagges revestidos en madera y con grandes techumbres de cedro, como la Casa que encomendó Luis Izquierdo, Carlos Larraín y Luis Barceló como sede para su club de pesca, hoy convertida en un concurrido Hotel cerca del Lago Llanquihue.
Bosquejo del diseño de la Casa de don Carlos Aldunate Solar en Zapallar y la casa terminada en 1915. Hoy es la Ilustre Municipalidad de Viña del Mar. Fotografías en "Smith Solar & Smith Miller Arquitectos", Mario Pérez de Arce. 2011

Casa de doña Maria Luisa McClure de Edwards. 1- La fachada lateral. 2- Un salón. 3- Vista actual.

En 1920 Josué Smith se asocia con uno de sus hijos, también arquitecto, Thomas E. Smith Miller. Junto a él y su oficina, crearon los más emblemáticos proyectos urbanos, en su mayoría encargos del Gobierno y grandes instituciones educacionales. En 1929 el Santiago College, encarga a Smith S. & Smith M., la construcción de las nuevas instalaciones del colegio en Av. Los Leones con Lota, en estilo renacimiento español, terminándose las ampliaciones y remodelaciones en 1950, por los hijos de Josué Smith, cuando éste ya había muerto.
Otro encargo institucional fue la construcción del edificio de la nueva Universidad Federico Santa María, en honor a este eminente personaje público que murió en Paris en 1925, y legó buena parte de su fortuna para la creación de una Escuela de Artes y Oficios en Valparaíso, adquiriendo un enorme terreno de más de 43 mil metros cuadrados. El estilo elegido fue el gótico escolástico, usado en la mayoría de las universidades americanas, creando un verdadero campus, quizás el primero en el país, con pabellones independientes para cada facultad y otros edificios de servicio, como departamentos para estudiantes.
Uno de sus proyectos más importantes fue la remodelación interior del Palacio de La Moneda, eliminando las antiguas bodegas de la casa de moneda hacia Alameda, y rediseñando los espacios interiores de la casa presidencial y los ministerios, en su mayoría intentando volver al estilo purista de Joaquín Toesca, eliminando estucos y modernizando espacios, como el despacho presidencial en estilo renacimiento español, con artesonado pintado y chimeneas.
También se le encargó el nuevo edificio del Club Hípico, un enorme complejo que se inició en 1918 y se terminó en 1923. El edificio principal, las tribunas de socios, es un verdadero palacio de la ingeniería, en estilo renacentista, que incluyó los primeros trabajos de hormigón armado para las tribunas voladas, tan innovadoras, que los visitantes pensando en el colapso,  preferían utilizar las tribunas más bajas, mezclándose con las masas.
Construyó además pabellones y caballerizas, casas de empleados y de administración, en distintos estilos historicistas. Además diseñó el parque, con avenidas de plátanos orientales, pérgolas, terrazas, fuentes y espejos de agua. El conjunto mantiene intacta su magnificencia hoy.
Más al oriente, sobre el Río Mapocho, construyó en estilo art deco un puente nuevo a la altura de la calle del Arzobispo Casanova, complementado por cuatro grandes pilares con faroles y floreros de cemento. Estos elementos desaparecieron pocos años después, cuando el flujo vehicular obligó a ampliar el puente.

Fachadas del Santiago College y el Club Hipico de Santiago. Fotografías Jacques Cory, 1948. Archivo Brügmann.
Vistas de la Universidad Federico Santa María en Valparaíso. Fotografías de los autores, 2012.
El antiguo Puente del Arzobispo. Fuente: www.santiagopatiperro.cl

Las últimas obras de Smith se relacionan al ambicioso proyecto del urbanista alemán Karl Brünner y el Barrio Cívico en torno al Palacio de La Moneda. Ahí Smith proyecta dos emblemáticos edificios, de corte moderno, el Ministerio de Hacienda y el Hotel Carrera. Ambos edificios tienen en el primer nivel el esquema de planta libre, organizándose en sus pisos superiores las oficinas y habitaciones. La fachada mantiene los postulados modernistas, pero en los remates y algunos detalles se observa cierta tendencia historicista, o atisbos del art decó; como se aprecia en el grandioso Hall central del Hotel Carrera.
El Hotel Carrera en la Plaza de la Constitución en Santiago. Fotografía Jacques Cory, 1948. Archivo Brügmann.

Josué Smith Solar tuvo sus últimas oficinas en el elegante edificio de La Bolsa, donde trabaja minuciosamente junto a su hijo,  dos dibujantes belgas y arquitectos colaboradores. Sus amistades en Estados Unidos y Europa, lo hicieron participar en proyectos internacionales, que le dieron gran fama y prestigio. Muere a los 70 años en 1938, continuando con su oficina su hijo Thomas, hasta su muerte en la década de 1950.
La muerte de los Smith se relaciona con la muerte de la pretenciosa arquitectura de principios del siglo XX. Las formas historicistas y extravagantes, fueron condenadas y repudiadas por las nuevas generaciones de estudiantes, que veían en el nuevo concepto norteamericano de arquitectura funcional, el desarrollo de las naciones. Ninguna universidad aceptó en donación el importante archivo particular de la oficina de Smith S. & Smith M., siendo regalado a cartoneros, que lo vendieron en la papelera. La muerte del archivo coincide con el inicio de la muerte también de la mayoría de los grandes palacios de Santiago, muchos de ellos construidos por el propio Smith.
Hoy con una ciudad tan carente de buenos exponentes arquitectónicos sobrevivientes, nos gustaría haber mirado un poco más allá, y haber mantenido esas infatigables obras, que más que un espacio residencial, eran verdaderos monumentos a las artes…


Mario Rojas Torrejón
Fernando Imas Brügmann

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(1) Walton, J. Album de Santiago y vistas de Chile. 1915


Bibliografía


Prado Martínez, E. Anuario Prado Martínez. 1902
Perez de Arce, M. Smith Solar & Smith Miller arquitectos. 2011
Perez de Arce, M.  Josue Smith Solar: un arquitecto chileno del 900. PUC. Santiago de Chile. 1993.
Rodríguez Cano, A. Et al. La Belle Epoque de Santiago surponiente. ARC editores. 2007
 Walton, J. Album de Santiago y vistas de Chile. 1915
 


8 comentarios:

Anónimo dijo...

Bien por destacar la obra de un gran arquitecto, que aún deleita con algunas de sus obras, que no han sucumbido por mano de la incultura y la especulación. Acción peor que los terremotos y otro fenómeno natural en este país. Muchas gracias

Unknown dijo...

Saç ekimiVoglio avere l'estetica del seno. Mi chiedo se conoscete un bravo chirurgo plastico hanno?
meme estetiği

Minolio dijo...

En una revista Zig Zag aparecía el sorteo de una Villa muy similar a Villa Riesco, denominada "Villa Zig Zag". ¿Sabéis algo de esa construcción? No recuerdo si fue en Santiago o Valparaiso.....

Keebelen Rocker dijo...

Que hermaoso blog, se los agradezco un monton Muy buen articulo!. Me encanta Santiago por su arquitectura, ando en bicicleta cada vez por el centro y tomo fotografías de las casas antiguas, de los rieles que aun se aprecian en las calles con adoquines y da una pena enorme como esa belleza es tan
insignificante para las demás personas..... Les agradezco su información. He aprendido Bastante! Hoy será una tarde de lectura de su interesante blog.
Saludos! Belen Tapia !

Viviana Adriana dijo...

HOLA ESTIMADOS! muchas gracias por compartir este material, estamos haciendo un capitulo del programa tv MAESTROS DE LA FORMA Y EL ESPACIO para Smith Solar, necesito ubicar a familiares, si es posible me puedan dar alguna información se los agradecería enormente.

Viviana Corvalán
Productora Carnada Films

Anónimo dijo...

Es una pena que haya desaparecido el inolvidable Hotel Carrera, en un lugar tan emblemático como el Barrio Cívico de Santiago Centro. Era un verdadero placer disfrutar en su Bar, momentos de conversación con los amigos o estar junto a la piscina. Sonia alfaro G.

Alfredo dijo...

Excelente trabajo, acabo de llegar a este Blog y me parece un gran aporte. Participo de una investigación sobre los orígenes de un colegio de La Calera y encuentro bastantes nombres que me hacen eco. No sólo el estudio de Josué Smith y su hijo José Smith Miller, sino también he visto algo más por ahí de Blanca Vergara o Eugenia Huici. Sería interesante lograr un contacto con los investigadores para compartir información.

Maria Soledad Vera Porzio dijo...

Me han impresionado mucho las fotografías del Gran Hotel Papudo, sobre todo la del incendio. Mi abuelo, Mario Porzio Ravetti, era el dueño del hotel.

Saludos!
Soledad Vera Porzio